28 may. 2013

Según García Florindo en Castilla, Estudios Literarios.

¡¡IMPRESIONANTES EMOCIONES en la presentación de Madrid, Mérida y Miajadas!!

Gracias inmensas a los que pudisteis acompañarme, a los que quisisteis y no fue posible...

Ya iré dejando fotos... Tenía pendiente  la referencia de una reseña de Daniel García Florindo en la revista digital "Castilla. Estudios Literarios" de la Universidad de Valladolid, Número 4

Os la podéis descargar en pdf aquí

SILVIA GALLEGO, Espía mi bolso, Carta-presentación de Luis Alberto 
de Cuenca, Madrid, Cuadernos del laberinto, 2013, 80 págs.

Silvia Gallego (Madrigalejo, Cáceres, 1980) es autora de tres  cuadernos de poesía: Trazos de color (2008), Beso de almohadilla (Vitolas del Anäis, Diente de Oro, 2009) y Renglones de asfalto (ciclo El Peatón, 2011) y, tras participar en distintas antologías, revistas y  festivales, publica su primer poemario, un libro que quedó entre los diez 
finalistas del XVIII Premio Jaén de Poesía (2012).  Espía mi bolso aparece ahora en la editorial Cuadernos del laberinto, con una cartapresentación de Luis Alberto de Cuenca que sintetiza elegantemente las bondades del libro.

Sin duda, el perfil de la gran mayoría de poetas desde finales del siglo XX y primeras décadas del XXI presenta la mayor riqueza formativa de la historia literaria: urbanas, profesionales, universitarias, cultas, desempeñan diversos trabajos, en muchos casos en el campo de la enseñanza; conocedoras de la teoría y la crítica literaria participan y organizan encuentros y actividades culturales, etc. Es el caso de esta joven profesora, licenciada en Filología Hispánica y Teoría de la Literatura. Su poemario Espía mi bolso, de hecho, responde a la manifestación de un sujeto poético femenino reivindicativo de su femineidad.

Ante esta cuestión cabría preguntarnos si podemos hablar de máscaras autobiográficas y de ficcionalidad del yo o, por el contrario, si aparecen signos autobiográficos que remiten a la realidad más que a la verosimilitud: ¿con qué lenguaje se expresan?, ¿asume un lenguaje heredado o construye nuevas significaciones? A todas estas cuestiones responde la lectura de este libro, y a ellas nos acercamos a continuación, penetrando directamente en el texto. Para empezar, el título Espía mi bolso responde claramente al tema y a la intención profunda que esconde su lenguaje. Comprobamos que las palabras seleccionadas no nos sugieren que simplemente ojeemos el interior de ese bolso=libro, sino que nos exige –con el imperativo– que seamos un lector activo, un lector «macho», en términos de Julio Cortázar, cuyos pameos y prosemas tanto dialogan con este libro mediante su sentido lúdico del lenguaje, por su amor al lenguaje. Se busca, pues, un lector que aceche, observe e intente conseguir informaciones secretas sobre la propia escritura que en él reside. Ya el poema introductorio, «El contrincante», nos ofrece tres ideas principales que el resto de los poemas desarrollarán:

a) La identificación de un tú lector, amante amado a quien la voz poética del yo mujer ordena –como ya indicamos  con el imperativo del título– que se disponga a amarse, a leerse, a ser leída por su contrincante cuerpo a cuerpo, palabra a palabra; en definitiva, a luchar en el cuadrilátero de la página, como expresa la cita de Eduardo García que introduce el poema (Todo sucede en el cuadrilátero de la página).

 b) Además, en ese cuadrilátero de la página también sucede la cuidada factura del poema y su estructura sintáctica, el uso de un lenguaje pragmático y lúdico encaminado a la plurisignificación, a la disemia, a la alegórica y erótica manera de leer un poema equivalente a amar un cuerpo y viceversa.

c) Por último, también destacamos en este poema el sentido impetuoso del presente, del aquí y ahora, que tiene la potencia amatoria del instante. Un carpe diem intensificado en el latido, en el ritmo compartido que la poeta persigue con su lector ideal.

Simbólicamente, el bolso es tradicionalmente un objeto considerado atributivo de una mujer, en este caso, actual y sofisticada que guarda en él toda clase de utensilios pertenecientes también al exclusivo mundo femenino, junto a objetos de la moderna tecnología, como móviles de última generación: símbolos paradójicos de la (in)comunicación por la distancia del cuerpo que supone su uso


Indagar en el bolso de este libro es indagar en torno a una sentimentalidad femenina y al lenguaje del amor, centrado en el cuerpo femenino no ya como objeto, sino como sujeto: poética, en suma, como materia, como cuerpo histórico (Marx), como cuerpo erótico (Freud), cuya mayor intensidad se producirá en la primera parte del libro titulada precisamente «Objetos».

 De hecho, la poeta no escapa de la influencia de esa poesía granadina y ochentera de la otra sentimentalidad donde germinó de alguna manera esta poética materialista del cuerpo. Recordemos al querido Javier Egea y composiciones como «Materialismo eres tú», o versos como «Tantos años contable de tu cuerpo / y esa cuenta maldita que no cuadra / y esta página absurda de borrones». Así, en esta primera parte, «Objetos», la poeta nos mostrará a través de un lenguaje con doble fondo la descendencia de una historia amorosa, desde su plenitud a su declive ambiguo, disolución o negación («no, no sé, tal vez») irónica y políticamente correcta.


La segunda parte del libro, titulada «Emociones en MP8», constituye la transición del lenguaje corporal a la comunicación distanciada de las pantallas del ordenador. Se continúa con la estrategia lingüística de la ironía o lo alegórico y cultivando igualmente el nivel más superficial del lenguaje –intención subversiva presente en toda la obra– que es, naturalmente, el nivel léxico. Aquí cobran mayor importancia los tecnicismos informáticos, pero destaquemos que el uso del neologismo y de la creación léxica es quizás el rasgo más visible de todo el libro, en donde mejor y más claramente se conjuga el juego poético de hacer versos. Cabe señalar la originalidad que supone la disposición de los versos a través de una revisión vanguardista aplicada a la realidad de las nuevas tecnologías y, claro, lo que ello implica en el poema significativa y visualmente.

 A lo largo del libro observaremos igualmente ciertas palabras claves que la autora dispondrá separando sus letras para reforzar un sentido clave más sugerente, más ambiguo.

En la tercera parte, «Zip de letras», el juego de Silvia Gallego adopta presupuestos metalingüísticos, es decir, se pasa ahora de la distancia comunicativa a la reflexión metalingüística aplicada a la seducción erótica que, por otra parte, estuvo presente desde el inicio. Un buen ejemplo lo encontramos en el poema «Análisis sintáctico» («Quiero 
hacer sintaxis / con tu delicioso cuerpo»).

La cuarta parte «Lecturas en el IPAD» se hace más discursiva en los poemas. De los juegos morfosintácticos pasamos a una estrategia metapoética y receptiva de lecturas y a la reflexión de la propia escritura. En este sentido, el poema «Molinos de viento», además de ser un buen ejemplo, podría ser considerado como una poética más seria del libro («Ríete conmigo / del desorden del miedo, / de las cartas al vacío, / del mucho leer y poco dormir»).

Por último, en la quinta parte se vuelve al poema corto, al verso breve, a la creación léxica ya más propia del creacionismo huidobriano de Altazor o quizás de un Carlos Edmundo de Ory («entimismado», «polifundido», «enversado»…).


Será el poema «Cierre de cremallera» la composición con la que lógicamente el libro-el bolso se cierra. Lo hace de un modo circular, ya que es fácilmente enlazable con el poema introductorio que ya comentamos, «El contrincante», volviendo otra vez a la idea de la sincronía con el lector, como quien nada sobre la superficie lingüística de una sentimentalidad femenina («Entre jirones de palabras / te sorprendo en sincronía, / en la ternura que elegimos: / como ahora, si me l e e s»).


DANIEL GARCÍA FLORINDO
Universidad de Córdoba

21 may. 2013

Según Fernando Lucini en su Blog mítico.

En este enlace tenéis unas bellísimas palabras que me dedica mi admirado Fernando Lucini


¡¡No os perdáis además su blog y sus ricas aportaciones!!


Vibro entre emociones intensas... mañana presento mi libro en El Comercial rodeada de buenos amigos.

Os dejo aquí sus palabras.



Conocí a SILVIA GALLEGO en uno de los encuentros que organizan Rafa Mora yMoncho Otero –una vez al mes– dentro del ciclo "VERSOS SOBRE EL PENTAGRAMA"; fue concretamente en el mes de marzo pasado

En aquella ocasión, Rafa y Moncho nos presentaron a Silvia –poeta cacereña, que en la actualidad residente en Granada–; cantaron algunos de sus poemas que habían musicalizado recientemente; y ella misma nos recitó otros de los que muy pronto íbamos a poder disfrutar en su primer poemario, que estaba a punto de publicarse.

Recuerdo que los poemas de Silvia me encantaron sobre todo por la forma tan aparentemente simple en que era capaz de darle una redimensión poética, y extraordinariamente apasionada y bella, a la cotidianidad. Una poesía «guapa, provocativa, joven y descarada» –ya lo veréis enseguida, son palabras que son lo que son, y que dicen lo que dicen, pero que no me pertenecen; se las he copiado a otro amigo poeta–.

Para Silvia, desde las nuevas tecnologías y su "jerga"; a la más pura gramática tradicional –con sus verbos, sus adjetivos, e incluso el soporífico e insufrible análisis sintáctico; ¡cuánto lo odiaba!–; pasando por los objetos más simples del entorno –un lápiz de ojos, un espejo, el reloj, la cortina, el perchero, un "post-it" o el fondo del extractor–; son fuentes de referencia y de inspiración –¡hermosa inspiración!– para el desahogo, la comunicación y el contagio de mundos y de realidades tan fascinantes como la pasión, la ternura, el erotismo, y, a fin de cuentas, el amor; ya lo dijo Silvio:«Sólo el amor engendra la maravilla».

A la salida de aquel primer encuentro poético con Silvia Gallego, me quedaron en la mente y en el recuerdo muchos –prácticamente todos– los poemas que leyó; y me pasó como aquello que también poetizó mi amigo Gabrier Celaya cuando decía:



«Recordar mal
que es como se recuerdan los poemas de verdad,
confundir y cambiar
es participar y re-crear
y vivir como propia la obra que el poeta
creía que era suya pero sacó a la calle
tan guapa, tan provocativa, tan joven y descarada
que todos la redecían
y contaban a su modo cómo era
una noche con ella».
("La poesía se besa con todos")

Pues sí, los poemas de esta poeta "cacereño-granaina" me los he venido "re-diciendo""re-creando" en el recuerdo y en el pensamiento –con cierta frecuencia– desde aquel día del marzo pasado en que los escuché por primera vez –y es que me gustaron mucho–... Y así he ido tirando con ellos, hasta que hace unos días Silvia me mandó su poemario anunciado y prologado por el grandísimo Luis Alberto de Cuenca.


Poco puedo decir yo de este poemario después de lo escrito, sobre él, por Luis Alberto«"Espía mi bolso" es una auténtica delicia. Parecía que la poesía amorosa había dado todo lo que tenía dentro, que constituía una proeza inasequible escribir algo sobre el amor que no se hubiera escrito de antemano, y hete aquí que tú –se refiere a Silvia– contradices ese parecer desde la frescura, la pícara ingenuidad, la docta sencillez de tus poemas».

Y como poco puedo decir, tan claro y tan cierto, lo que voy a hacer es, sencillamente, responder a la provocación que la propia Silvia me formula en parte de la dedicatoria que me ha escrito en la tercera página de su libro. Me dice «"Espía mi bolso"... Ojalá entre tantos pliegues descubras algún tesoro y te lleve a la sonrisa».

Y lo he espiado, ¡claro que sí!... y en el poemario de Silvia Gallego he encontrado muchos tesoros: sonrisas y "risas bajo el ombligo", por supuesto...; pero también alegrías sanas y esperanzas reales...;  ternuras, caricias y pasiones...; sueños posibles y hermosas desmitificaciones...; "emociones recargables", placeres y silencios...; texturas corporales, miradas, ilusiones y conjuros...; "besos de almohadilla"...; "sobres de poesía que suena y sana"...; "sorpresas parlanchinas"; y amores, ¡muchos amores!... «Sólo el amor engendra la maravilla».


Y yo me pregunto: ¿y cómo puede caber tanto en un solo bolso?... Lo he pensado mucho, le he dado muchas vuelta y al final creo que he encontrado la respuesta: Espiando el bolso de SILVIA GALLEGO he descubierto que está lleno de cientos de pequeños latidos y sensibilidades...; que es, lo que podría llamarse, "un bolso a corazón abierto"... ¡Qué bello corazón!... ¡Cuando quieran comprobar lo que digo y lo que siento. no tienen mas que hacerse con él y escudriñarlo!... ¡Háganlo y ya verán que merece la pena!

16 may. 2013

PRESENTACIÓN EN MADRID. CON LUIS ALBERTO DE CUENCA EN EL CAFÉ COMERCIAL. 22 MAYO, A LAS 8




A LOS MADRILEÑOS OS ESPERO EL PRÓXIMO MIÉRCOLES A LAS 8 (¡¡HEMOS ADELANTADO MEDIA HORA!!) EN EL MÍTICO CAFÉ COMERCIAL. 

Será un día muy especial e inolvidable... 


13 may. 2013

poema "incomunicados" (lenguaje de los signos ortográficos y otras convenciones gramaticales)


INCOMUNICADOS
                                                                                              Sin gramáticas,
                                                                                              sólo se dicen tonterías.
                                                                                                           (Luis Landero)

Sus gestos forman
un enunciado eficaz,
en ese discurso extraño
de la cafetería de siempre.

Sílabas vacías
que escucha desde lejos,
prefiere las comas
de los frunces de su boca,
los paréntesis de su piel
entre párrafos de jadeos.

Sin embargo,
juega a la apariencia
–externa y civilizada–
de la amistad,
ruina cabal de los amantes.

Signos afirmativos
entre sorbos de café,
ecos de una película
que ya no compartieron
en el sofá de sus mundos.

Mientras… ella devora, atenta,       
el sentido voraz de los gestos:
prefiere las pausas
de aquella otra respiración,
el punto y seguido
de conversaciones infinitas,
el punto y coma
de los lunares de su cuerpo.

En la retórica de sus párrafos
las exclamaciones
se clavan en su vientre,
las preguntas
tuercen su torso sin resuello.

Acentos deslavazados
incitaban al roce
entre cursivas.

Pero hoy esos ojos
ya no la miran.

















12 may. 2013

BOCETOS DE VERSOS...

Os dejo poemas que han surgido en los primeros días de Mayo...


Tiemblo cuando tu voz
resuena en mi conciencia,

De la ilustradora de mi libro, Mercedes DeBellard.
volcán íntimo
de aristas diarias,

guerrero sutil
en la difícil batalla
de lo auténtico.

Cuando crees posible lo imposible,
cuando el hacerte
es el lema de tus mañanas,
cuando confías en el oficio
-heredero sutil y verdadero-
del artesano de palabras.

Huésped de las nieblas,
elfo de canícula dormida.



PORMENORES MÁXIMOS

Tu clave en mi ordenador
la copa de ayer en el fregadero
nuestra ropa en la lavadora.

¡Tu cepillo de dientes junto al mío!

Una colonia que empieza a ser
natural en todos los espacios.

Tus bolígrafos revueltos
entre mis lápices de colores.

Cuando las llaves te reconocen
y en la entrada te desnudo.


HOY

El aire pesará menos
en la fragilidad de carne
hecha verbo.

En el frente abierto de mis poros
confluencias de hoy,
en hilvanes de sutil
prosa abocetada.

Mientras viste los ojos de la noche
con letras de acariciado teclado. 

9 may. 2013

"LABIOS DE LLUVIA" mi nueva plaquette en Sevilla

El próximo sábado 18 de Mayo en LA CARBONERÍA también presentaré una plaquete que me acaba de publicar la Asociación Cultural Ángel Leyva en su ciclo "Cuadernos de Poesía El Hilo Creador".  Os dejó aquí información de Ángel y unos versos suyos.


Dos de los poemas que os encontraréis en ella:  



Un beso es un acento invisible
               sobre el verbo amar
                               (Ronsard)
Besos con los pies
desde las tripas
con los cuentos felices de la infancia,
como se adora a Dios ante un altar…
desde mis umbrales más oscuros.

Te beso el insomnio y resto del día,
te beso rozando el cielo de este techo,
te beso en la jungla del colchón,
tras la lluvia honda de los cuerpos.



TIENES UN POEMA.
El destino marca
esquinas abiertas al abismo.

Necesito cotidianas aristas
y el lento transcurso del calendario.

Busco palabras no precocinadas
emociones sin guardar al vacío.

Que la mañana nos descubra
apalabrando el mundo.



7 may. 2013

ESPÍA MI BOLSO EN SEVILLA



 Presentaremos también la plaquette "Labios de lluvia" que me publica la Asociación Cultural Ángel Leyva   (no os perdáis su blog) , con un cuadro de este insigne artista y un prólogo de Francisco José Peña que hoy me ha sorprendido con una bella entrada en su blog (podéis encontrarla si pincháis en su nombre). Me acompañará en la presentación de "Espía mi bolso" en Madrid. Lo anunciaré con un cartel próximamente (será el  MIÉRCOLES 22 A LAS 20.30 en el  Café Comercial) 


4 may. 2013

ESPÍA MI BOLSO EN GRANADA ( II )


Aquí la mirada del fotógrafo amigo de la Asociación Diente de Oro: Jesús Latorre. 

























ESPÍA MI BOLSO EN GRANADA ( I )


El sábado pasado presenté mi primer libro, ESPÍA MI BOLSO, de la mano de mi admirada Ángeles Mora. Fue un día tan especial y soñado... Todavía me cuesta expresar todas las emociones que surgieron de aquella mesa, las cariñosas y generosas palabras que me regalasteis, la novedad de unas firmas infinitas entre tres colores... Os dejó aquí  fotos de mi amiga Silvia. 

La última es un símbolo de agradecimiento a todos los que me acompañaron y me dieron su abrazo con la mirada, las palabras, los gestos... ¡¡¡Fue un día inolvidable lleno de risas y emociones intensas!!!






Iñaki López de Aberasturi leyendo el prólogo de Luis Alberto de Cuenca.
















Sobre López Sánchez "BOCETOS Y SONETOS" en Extramuros

             ¡¡Haciendo memoria y buceando en los archivos del ordenador...he encontrado mi primera reseña publicada en una revista de Granada!! Fue en Marzo del 2009 en la hermosa revista "Extramuros" que dirige Francisco Acuyo y Raquel Serrano y en la que que colabora ocasionalmente mi amiga Palma Amorós.








Bocetos y sonetos, un título dual para una pareja singular de poetas: José María López Sánchez, psiquiatra y J. M. López Medina, arquitecto (“no mucho” según él porque le gusta “levantarle la falda a las palabras”). Al estilo de los Moratín o los Dumas este padre le ha transmitido su pasión por la poesía y la ha hecho suya.

Además de las concomitancias que señalaremos, la igualdad de sus nombres puede provocar algunos equívocos, nos referiremos a su segundo apellido. Del conocido psiquiatra también reseñamos su Poesía secreta que sirve para conocer en profundidad su recorrido literario (presenta poemas escritos desde 1965 hasta 2007) y su perfil humano. Además, tenemos en cuenta sus importantes incursiones teatrales (escribió y dirigió), sus cuentos publicados en la prensa y recopilados en el 2000 con el libro Cuarenta y cinco historias de la parentela. En  2007 publicó Burlescos.

El título del citado libro procede de una dedicatoria de Rafael Guillén, le indicó que le habían dicho que era de la poesía secreta, porque tenía fama de “escribir para sepultar”. Además, en la sugerente portada aparece el siguiente subtítulo: Lírica contra la alexitimia.

En su “Evocación de poetas” quiere airear versos y datos biográficos desde la perspectiva de que la propia vida es la primera obra. Destaca cuatro poetas que le habitan desde su adolescencia y sintetiza su influencia con un término: Lope de Vega o la inspiración, Valle-Inclán o la musicalidad, Rubén Darío o la sonoridad, Pedro Salinas o la intimidad. Como otras lecturas “vivificadoras” –en palabras del autor-cita a: Garcilaso, San Juan de la Cruz, Unamuno, Machado, Borges, Benedetti, Neruda, Ángel González, Rafael Guillén…

Las páginas tituladas  “Orillando el pensamiento creador” contienen un subtítulo revelador: “Solicitando la poesía para el lenguaje y para la salud”.
En el prólogo Rosario Ruiz Castro defiende la soledad como condición indispensable para la expresión poética, el amor… Considera el poema de López Medina “la verbalización de una cadencia que mueve la acción”, en la que se perciben elementos de tensión y los propios de un escenario… Retoma la idea clásica de la palabra como música y la vida como hecho teatral. Además, en los siguientes epígrafes hace un estudio pormenorizado de su obra poética: “en busca de uno mismo” y “el tiempo y la memoria”.

            La organización del libro es cronológica y percibimos su evolución y las influencias de las que se nutre. Recoge en quince secciones sus poemas, hasta el 67 los titula, de ahí en adelante suelen aparecer los propios años de creación como hitos en el recorrido de su lectura. Indicamos los primeros: Homenaje, Primera Navidad, Aportación de fe e Itinerario a lo largo del nombre. Algunas constantes son: atención a lo más humano que nos constituye, preferencia por los detalles y las imágenes que ilustran gestos y comportamientos, elementos entrañables de su vida…Se ilustra lo anterior con algunos poemas de diferentes épocas: “migajas en los dedos”, “fresas salvajes”, “dios en el parque”, “reconozco la hierba en el camino”, “la tarde del jueves de enero”, “la cama fue una orquesta”, “tú y yo que lo hemos reído todo”…

            Su poética aparece al final y aporta unas claves interpretativas, entresacamos estos versos:

Fantasmal laberinto hecho de tiempo.
                Angelical hallazgo si lo alcanzo
                con el esfuerzo.

            Si nos acercamos a la lectura de Bocetos y sonetos descubriremos dos universos singulares, una voz asentada con la quietud que dan los años y las lecturas y otra atrevida y sugerente que disfruta con sus primeros pasos y descubrimientos. Los títulos que aparecen en el interior ilustran lo anterior: López Sánchez presenta Treinta sonetos y una lira (con su habitual insistencia en los números y con un elemento clásico para referirse a un gran contemporáneo, Ángel González), por su parte López Medina ofrece sus Bocetos interiores.

            Coincidiendo incluso en el número de poemas, el citado arquitecto ofrece otro paralelismo con su padre: dedica su última composición a Joaquín Sabina. Precisamente tiene un ritmo interno muy similar a algunas de sus canciones y ante todo un tono “descarado” que el lector ya percibe en otros momentos.

Si López Medina alude a la muerte del gran poeta y lo considera “ángel alado”, también califica a Sabina “culpable de todo esto”. Entresacamos estos versos del poema titulado “Catarsis” (un nuevo guiño al  Clasicismo en el molde con una temática renovadora):

                        Malditos sean los libros de sonetos
                        Que a uno le dio por frecuentar un día,
                        Maldita mi afición y sus decretos,
                        Maldita mi adicción al diccionario.

Resulta curioso que tome el tópico del cuerpo como edificio, relacionado también con su profesión y se refiere a la “puerta abierta”, “las cerraduras”, “el umbral de su regreso” o “los adarves” (López Sánchez aludirá por ejemplo a los “rincones” del cuerpo, los dos tienen un tinte erótico bastante marcado y sugerente) La adecuación de otros códigos al poético consigue un efecto muy acertado: propone una receta en la que hay que batir las palabras o una gimnasia del desprecio. Incluso conjuga elementos de otros países: el magnífico y sintético poema “Bona pettit” o “El sueño porteño mal gestionado”. 

Otro rasgo destacado consiste en el uso de términos propios de la Arquitectura como la recta, la asimetría… o de la Economía “tendré que inventariarte”. Además esta voz polifónica reproduce otro registro casi coloquial: “fila india”, “me caigo de un guindo”…

Por otra parte, los sonetos de López Sánchez continúan los rasgos que llamaban la atención al final de los textos que se recogían en Poesía secreta. Las sugerencias eróticas se marcan más, así como las creaciones léxicas (“poquedades”, “endudado”…) y las alegorías curiosas (su particular “Oficina de Asuntos Interiores” o el poema titulado “La fiesta de la baraja” con personajes como el Caballo en Carrera, Copas de Vino o Reina de Saba).

La gran influencia de la música resulta muy marcada (en poemas como “El jazz te nombra”, “Novena de Bethoven” o “El pianista”). El sentimiento de deuda y agradecimiento lo muestra en las variadas citas que introducen algunos poemas, desde Gioconda Belli a Félix Grande  pasando por Quevedo o San Juan; incluso uno de sus títulos resulta revelador: “Flaubert quería hacer una novela sobre nada”.

Las referencias metapoéticas son comunes en los dos poetas, el más joven lo modula así:     
                    
            Complacientes palabras calculadas
            Obedientes, que ocupan su lugar.

Padre e hijo, cada uno en su estética, combinan acertadamente elementos de la tradición y la vanguardia, siguiendo los ecos de los grandes del 27; en esta síntesis peculiar reside parte de su logro y gran belleza estética. Además, cuentan con un sentido del ritmo muy particular.
            La lectura de estos libros resulta deliciosa, permite disfrutar los versos cargados de sentido e ironía


Además una buena noticia desde entonces:


  
obra-ganadora_sustento.

Jose María López Medina gana un premio de poesía visual, se titula "Sustento".



Sobre ANTONIO SOLER en Terral

En el número 10 de la revista TERRAL  (Málaga) que editan Lola Buendía y Enrique Bodero apareció esta crítica sobre un gran narrador. Hice un repaso sobre otros libros y me centré en "El camino de los ingleses". Os recomiendo vivamente el libro y la película. Tuve la suerte de presentarle en el "Aula de Literatura" de Mérida, allá por el 2007. 

ANTONIO SOLER: UN MAESTRO.


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Con Juan Marsé. 
Este escritor malagueño, nacido en 1956, también ha sido guionista de cine y televisión  y colabora habitualmente en la prensa. Otro proyecto interesante en el que ha colaborado ha sido el volumen colectivo titulado Dieciocho relatos móviles, en ellos aparece el teléfono como canal de comunicación habitual y parte integrante de la literatura. Esta edición limitada reúne firmas tan singulares como Espido Freire, Soledad Puértolas, Juan Manuel de Prada, Rosa Regás, Ana María Moix, Luisa Castro…

Su vertiente más pública es controvertida, algunos críticos consideran que está más preocupado por mantener la tensión en su escritura que por el número de ejemplares vendidos.  Sus obras han recibido buenas críticas... sin embargo ha pasado desapercibido para el público. En la presentación del Espiritista melancólico afirmó “La literatura poco tiene que ver con los números”.

En una entrevista destaca en el panorama de la narrativa actual a Marsé, Caballero Bonald, Luis Mateo Díez… en general. Entre sus favoritos Shakespeare, Dostoiewski, Faulkner y Ana María Matute.

En 1992 escribió un libro de relatos, Extranjeros en la noche, y al año siguiente la novela Modelo de pasión  (que obtuvo el Premio Andalucía). En 1995 escribió Los héroes de la frontera, un itinerario por el lado salvaje de la vida y de la literatura. Un ciego obsesionado por su vecina descubre un asesinato y la chantajea. Su confidente es  un curiosísimo personaje, un escritor fracasado.

Su siguiente libro, Las bailarinas muertas, de 1996 consiguió el Premio Herralde y Premio de la Crítica. Un adolescente recibe cartas del hermano que se ha ido a bailar a un cabaret de Barcelona. Percibe esa vida intensa cargada de falsedades. En palabras de Caballero Bonald se consagra como uno de los mejores escritores de su generación.

En 1999  presentó El nombre que ahora digo y en el 2001 El espiritista melancólico. El siguiente libro, El camino de los ingleses, obtuvo el Premio Nadal en 2004 y fue llevada al cine por Antonio Banderas, con el guión de Antonio Soler .

Combina con maestría diversos registros lingüísticos, equilibra los momentos de violencia con los de mayor ternura y erotismo (tríos, la sugerencia de unas uñas pintadas, un olor…).

Su voz narrativa se inserta en la tradición cervantina y quevedesca (sus juegos dialógicos, sus contrastes, su dominio lingüístico). La predilección por personajes con dificultades físicas o psíquicas (enanos que aparecen en distintas novelas, enfermos mentales…) o la caracterización marcada por un rasgo o comportamiento muy particular nos recuerdan la prosa galdosiana. Rasgos románticos son el enfrentamiento con el mundo, el cumplimiento del “fatum” y el hastío vital (“tedio amargo” que acuñó  Meléndez Valdés).

La descripción de ambientes sórdidos,  canallescos… están en la línea de Valle-Inclán, Cela… Antonio Soler humaniza personajes degenerados, nos muestra sus angustias.

Destacan las descripciones costumbristas: “volvía a mirar al Balito y a las paredes, el almanaque, el altillo con la bicicleta desguazada y las cajas apiladas”, , una tienda denominada “El sol sale para todos”…

La influencia de Marsé es muy marcada en cuestiones de identidad y la importancia del nacimiento…. También en personajes relacionados con Últimas tardes con Teresa : María José la Pija que se va a Barcelona y deja una foto en El camino de los ingleses  ,y el señorito con dinero, Bielsa, en El sueño del caimán.  La recreación de su Málaga natal (aquel “Territorio Soler” que acuñó el periodista José Castro)  tiene que ver con la Barcelona mítica recreada por  Marsé, un marco adecuado para un universo narrativo propio.

El camino de los ingleses contiene fragmentos de gran lirismo, la poesía adquiere un poder similar a la catarsis, salva el recuerdo a pesar del dolor y la melancolía. Dulcifica comportamientos, salva del tedio. Incluso a esa función de la literatura en general parece aludir el narrador: “Al recordar aquel tiempo voy resucitando una parte de mí mismo”. Destaca la visión particular de ese narrador que conoce por lo que se decía en el pueblo, por lo que le han contado muchos años después. Se permite avanzar algunas sensaciones  y cuestionar algunas de sus fuentes.

Nos conmueve ese “poeta que no escribió ningún verso” que identifica la poesía con la Divina Comedia de Dante, un libro que le regaló un señor antes de morir. Por supuesto, enamorado locamente de su “beatrice”.  La intertextualidad es muy marcada en ciertos pasajes, inserta por ejemplo: “Mi deseo estaría satisfecho sabiendo la fortuna que me aguarda”.

En muchas ocasiones aparece la  venganza por la propia intrahistoria de la vida, la pasión a la huida, la reconciliación con el pasado, la marca indeleble de ciertos episodios de nuestra vida, la rebeldía de mantener la libertad…

Sobresale, en ocasiones, la metalepsis o alusión a la propia labor de escritura: “quizá entonces empezara a fraguarse el propósito de vencer aquellas desapariciones y sacar a la luz algún día, más de veinte años después, aquel paisaje del cual empezaba a retirarse el sol… para no volver hasta mucho tiempo después”.

Nos llama la atención su cuidada selección léxica: “realidad líquida”, “auscultando los silencios de la noche”, “olor salado”, “pechos rozando, tenues, contra la camisa blanca –seda, flum-flum, flum, flum, seda-, “amasijo de camisetas”. La plasticidad de sus imágenes resulta llamativa :“llevando plomo y miedo en los bolsillos”

En mi opinión, consigue un universo narrativo diferenciado, una voz peculiar –entre cálida y dura- que cautiva al lector. Tiene conciencia del valor estético que maneja, domina una prosa cuidada, sensorial, sugerente… con muchos contrapuntos tragicómicos de la mejor raigambre.  ha sido calificada por algunos críticos como intensa, exuberante, controlada…

Antonio Soler identifica escribir con respirar, señala que con sus libros quiere aportar una mirada personal sobre el mundo, hacer pensar, vivir otras vidas, conmover…  Ojala, no nos ocurra como a su último protagonista, ojala podamos seguir creyendo en las palabras.