22 dic. 2014

DOS POEMAS INÉDITOS

SIN LÍMITES

Un furor extraño nos habita

derramados  tras el goce,

contornos difuminados

en esta bruma primitiva.



Aliento estremecido de los cuerpos

en tango febril sureño,

palabras-dunas nos incitan

en la insinuación obscena de la tarde.



El bostezo de la piel nos sorprende

en verdades oscuras,

mejillas que ocupan

el temblor desvelado. 







DELETREO

Ama el mundo y sus vocales  

en el erial frío de los martes,

retales de tiempo sobrevenido

en el edredón oblicuo de los días.



Vacilan consonantes en las costillas

por debajo de la angustia.

Metáforas ahogadas

revuelven sus pestañas.


 


18 dic. 2014

BELLEZA en letras e imagénes
























La reseña de una novela húngara



Incluyo aquí esta reseña publicada en la revista LITERATURAS.COM


Esta novela nos ofrece escenas cargadas de la importancia del honor social; lo que los demás esperan de un apellido o de un cargo en la alta sociedad. Muchas veces se convierte en obstáculo, otras en motor para la Portadaacción narrativa, para conseguir unos objetivos sociales concretos.

Resulta una aventura apasionante conocer a esta familia numerosa y siempre peculiar, los Gyurkovics. En primer lugar, las hermanas, que se casan siguiendo las indicaciones y expectativas económicas de la madre. Después, los hermanos, inmersos en  intrigas políticas y con su palabra siempre en entredicho y sus pasiones algo singulares.
 El azar juega un papel muy relevante en este retrato de la sociedad húngara de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Un hermano llega a ser diputado tras falsedades dialécticas, juegos de azar y alguna ‘otra ayuda’. Los duelos ofrecen una oportunidad para revivir los códigos caballerescos y militares de la época; la sátira social aparece especialmente dirigida a la nobleza y el ejército.
 Asistimos también al crecimiento de György y Sándor; sus travesuras infantiles provocan más de una sonrisa y sus intentos por ser bandidos pueden llegar a conmover a lector. Un hermano que traiciona, otro al que siguen sus compañeros… Además, surge un amor juvenil lleno de entrega y de inocencia.
 El narrador, cercano, se dirige directamente al lector y se define como naturalista y  consigue hacerse con el lector. En ocasiones realiza pausas u omite episodios; también muestras sus armas en el arte de narrar, cuando presenta varias versiones de un mismo hecho. Nos presenta a terribles damas y caballeros preocupados por su posición social. Unos y otros son capaces de caer en el ridículo más insospechado con tal de conseguir sus objetivos. Las pinceladas cómicas se suceden en este retrato de la sociedad húngara: un “micromundo” que nos puede iluminar.
 La acción se da en espacios suntuosos en los que aparecen costumbres del siglo XIX: una escena de caza, un baile… Se producen juegos temporales que agilizan la acción y nos remiten a las hazañas de otros personajes. Se forma así una red interesante de los conocidos y los familiares.
 El lenguaje aporta sutileza y corrección; no resulta demasiado estilizado y está adecuado a las situaciones y a los personajes. Los diálogos, muchas veces demasiado ágiles, influyen en el ritmo y aportan notas interesantes: las bromas ingeniosas aparecen en todos los terrenos, especialmente en la conquista amorosa.  Otro recurso que destaca es el de las misivas, paratextos a los que los hijos recurren para informar de algún asunto a la madre; o bien sirven para pedir auxilio a otro personaje. Bajo la misma técnica, aparecen documentos administrativos relativos a la situación política de los hermanos.
 En definitiva, La familia Gyurkovics resulta una novela cargada de ingredientes irónicos, un retrato social que seguro aportará un gran testimonio de la novela húngara y de un autor, Ferenc Herczeg, propuesto al Premio Nobel en 1926.            

ENRIQUE GRACIA TRINIDAD

La cotidianidad: un regocijo y un fastidio

Nada como las bolsas de plástico y de mimbre
flotando a media altura en el mercado
bajo las manos de mujeres fuertes,
sobre pequeños carros donde un mundo cabe,
siempre dejando ver un tallo de acelga,
una barra de pan o unas cebollas.
* * *
Me levanté por la mañana,
la fecha es la de menos,
dispuesto a ser vulgar como se debe,
pero no funcionaba la rutina.
Alguien debió quitar los plomos de la mediocridad
o a Dios se lo olvidó que era jornada de trabajo.


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Madrid de osos y gatos

Mientras la tarde busca en la basura
su cena antes de irse,
mientras la noche coge su abrigo del perchero
para salir de ronda a enamorar plazas y lluvia,
mientras media ciudad se queda idiota
frente al televisor, y la otra media
frente al aceite en la sartén,
frente al tedio infeliz de la tertulia
frente al cristal del miedo que es siempre tan oscuro.


BIENVENIDO, MR. CHANCE
(Hal Asbhy)

Lo absurdo a veces es la realidad,
no hay por qué inquietarse.
Un jardinero idiota 
puede llegar a ser primer ministro,
presidente, notable…
lo que quieran
quienes tejen la red del disparate
para enredar a todos.

Las cosas suelen ser lo que parecen 
aunque las inventemos.



Una Niña De Azul Con Un Plumier De Pino

Ha muerto en Conde Duque
una niña de azul con un plumier de pino.

Es una vieja estúpida la noche de Madrid, una mueca sin dientes que
                                            
recuesta su rictus de sonrisa en las aceras.
A lo lejos,
detrás de tanta fiebre de tejados,

hay un jardín con úlceras, con hambre, que golpea el perfume de café,

la tos de una muñeca
que se perdió en el fondo de la tarde. Jeringuilla de plástico y mentiras.


Me subo el cuello del abrigo,
no hay nada que decir, poco que hacer. Fatiga.

Pasa un ruido descalzo de autobuses
que dibuja la sangre para fotografías de turismo.

Cerca quizás, para qué buscar lejos, hay alguien que se gana la piel

                                                                                      
tostada y limpia
con el pálido labio
de esta niña sin horas que cambiaba sus sueños por un grito en el brazo.


Me detengo a buscar por los bolsillo cualquier cosa,
un poco de tabaco, calor para las uñas,

refugio contra el miedo,
y esas muchachas tímidas pasan corriendo como siempre,

novias tontas que han de llegar a casa sin mirar las paredes donde

                                              
todo se vende con rápida sonrisa.
Calle de la Princesa, veloz la luz, el aire, el agua que mañana llegará
hasta la plaza. 

Pero la niña azul no corre.

De "Crónicas del laberinto" 1991        (Premio Feria del Libro de Madrid, 1991)




CONTRA POÉTICAS ILUSAS
Un verso es siempre una aventura,
un juego peligroso
en el que acabas derrotado.
Crees terminarlo y, de repente,
no es tuyo, es algo ajeno, extraño, vivo,
pide otros versos para no estar solo

y parece que nunca se da por satisfecho.
                                                            Siempre tiempo, 1997.
SIC TRANSIT POÉTICA
Escribir un poema es confundir al tiempo,
engañar al misterio,
hurgar en esta herida
que cicatriza mal aunque es júbilo a veces.
Las palabras se evaden, navegan solitarias
al borde del papel que es el borde del mundo.
Las palabras renuncian a su cuerpo infinito,

aparecen extrañas a su propia textura.
Sin saber qué hallaremos, perseguimos la idea
en medio de la nada, como persigue el ciego
el tacto de los rostros, el aliento, el sonido.
Las palabras, más huérfanas que nunca, se desnudan,
son ruina descarnada, gesto, prisión hermosa,
laberinto en que el tiempo se pierde para siempre,
no alcanza a consolarnos, sangra más que respira.
Acabado el poema, es posible morir.
Guarde el verso la vida bajo su firme lápida.
Que la palabra quede como un bello cadáver.
                                                                      Siempre tiempo, 1997.

21 ago. 2014

28 mar. 2014

En "POETAS EN EL AIRE" de RADIO VALLECAS




PODCAST de grandes poetas

Sobre FERNANDO LÓPEZ GUISADO en Poemofilia

Os remito a un magnífico blog sobre reseñas de libros de poesía. Participé en octubre en POEMOFILIA. El poemario está publicado en Vitrubio en 2012. 

La letra perdida y sus universos.

Ofrece poemas que va desgranando,  sinsabores de tonos oscuros de un yo poético que se expresa entre lo coloquial y los códigos artísticos.

Emplea paralelismos desde el primer poema que aportan un ritmo muy marcado: “reconstruyéndose en cada futuro, / deconstruyéndose en cada sonido”. Cuida la estructura del poema con elementos que se repiten.

Provoca extrañamiento con sintagmas como: “brisa astuta”, “semanas fotocopiadas”, “café de plástico”… La enumeración y el juego con gerundio aparecen como marcas de un estilo propio, una voz distinta en el panorama.

Utiliza la mayúscula para destacar conceptos: “Verdad” –leit motiv del libro, junto a la esperanza o no y la rutina- , “Pregunta”, “Magia”, “Universo”. En ocasiones también la cursiva para destacar algunos versos o en la prosa poética que comienza así: “quiero confesar que soy una mala persona”.  

Funde en ocasiones la forma y el contenido, por ejemplo a través de la repetición de elementos para referirse a la lluvia o para enfatizar el sentimiento de culpa.

Emplea muchas metáforas plásticas: “martillo de la injusticia”, “iris del ayer”, “certezas sabor vainilla”, “la uña de este silencio”, “el cerebro hecho una esponja”, “cortinas bañadas en fracaso”, “latitud de los adoquines”. Algunas sorprenden por su condensación: “decir lunes es decir ausencia”.

El metalenguaje le sirve también como código: “es un punto y aparte, encabalgamiento confuso/ entre periódicos matutinos y series nocturnas”, “anáforas de rutinas”… Lo cotidiano se cuela en la expresión que muchas veces se dirige a un “tú” de forma renovada: “entre los minutos rojos ante el ordenador de empresa”, “engranaje subcutáneos de una máquina”. La atención a lo que deshumaniza también aparece de forma constante: “desapareceremos como reptiles,/ herrumbrosas maquinillas de afeitar desechables”, “rostro sin rostro de la empresa”…

Son muy frecuentes las expresiones vulgares o escatológicas como forma de protesta y rebeldía. Su estilo descarado nos acerca a una crítica corrosiva de lo que le rodea.  

Se suceden también elementos comunicativos que resultan muy expresivos por la ruptura de la frase hecha, por ejemplo en: “de cuando todo era promesa sin el cartel de Se traspasa sueño”, “ansiedad de bolsillo”.
                 
Predomina un estilo nominal y directo, casi conversacional en ocasiones: “todo es la celda, la espina, el borde de la libreta de ahorros”. Al final también abundan las interrogaciones.

Los principales campos semánticos son los referidos a la oscuridad, la muerte, el cerebro y los sentidos. Los colores también destacan: “azul hielo administrativo”, “mente azul”.

Se da un culturalismo bien disimulado, que a veces juega a deconstruirse de forma muy moderna: ecos bíblicos con símbolos que han pasado a la cultura popular, mitos (“es una sandía para Sísifo”), la presencia fundamental de la música, películas…Aparecen guiños a Bécquer o Kafka (“relato de Kafka en versión cañí”), la tecnología (“bajo mil nombres cibernéticos”), el mundo de los cuentos…

El poema que da título al poemario aparece como signo de pérdida de ilusiones, sinónimo de “lo que no pudo ser”, unos susurros como signo fugaz de la esperanza.

Un sujeto lírico muy presente que se expresa con una claridad apabullante en ocasiones: “por eso hago lo que hago,/ entre las páginas y las piernas de una mujer”, “soy un poeta y un esclavo”

Un mundo negro de hastío y desolación también aparece según avanza el poemario (“sosiego del que se sabe muerto”). En los últimos poemas se acentúa el grito y la referencia a lo externo que nos manipula: “antes de seguir siendo/ lo que quieren que seamos”. En el último poema retoma la primera persona de plural: “llevamos mucho tiempo sangrando/ por esas viejas ideas”.

Retoma con fuerza el título “meciéndonos en lo que fuimos:/ la letra perdida”. Repite los dos últimos versos del primer poema: “cogidos de la mano/ bajo los tilos”. Aparece entonces una luz de esperanza por la unión. 

A modo de breve epílogo aporta una reflexión filosófica sobre la la verdad, eco tal vez machadiano. Por último, un guiño  a modo de invitación. 


Su blog ( buenasnochesnuevaorleans.blogspot.com) para seguir atentos su poesía.





Sobre RICARDO GUADALUPE (Presentación Febr 10)

*Un texto especial en sus circunstancias, allá por febrero del 11 tras un fugaz encuentro con Gioconda Belli en el FIP (2009)... y de ahí unas FRASES EN EL MURO donde perderme siempre. 



LA COCINA LITERARIA DE RICARDO GUADALUPE

Palabras literarias es un libro sugerente, inquietante… sobre todo para los amantes de la Literatura. Nos hace ser más conscientes de la belleza que se logra con las palabras. Utilizando una metáfora, Ricardo Guadalupe se convierte en un magnífico “chef” que nos invita a entrar en su “cocina literaria” para explicarnos la naturaleza de los alimentos, la forma de mezclar, los “trucos”, los efectos…

Se centra en treinta y cuatro figuras retóricas, lo que en el instituto hemos oído también como recursos estilísticos. Tiene una estructura muy clara que nos ayuda a seguir el hilo conductor: explica el origen (con una etimología precisa y documentada), el uso en el habla cotidiana y en la literatura y, por último, hace una propuesta.

Los ejemplos son variadísimos, referidos a la Literatura Universal y a los tres géneros. Nos da una lección de Historia Literaria porque sitúa la composición en una estética y, en ocasiones, trae a colación curiosas anécdotas que se fijarán en nuestra memoria.

En cuanto a las propuestas, creo que son auténticos ejercicios de estilo. Un “entrenamiento” para el juego con las palabras. No sólo sirve para los que hemos probado las “delicias y extrañezas” de “elegir” palabras para crear historias y despertar sensaciones. Cualquier persona, fascinada por el lenguaje y admiradora de la obra de otros, puede seguir sus propuestas y divertirse. En ocasiones, consiste en rastrear esa figura en el periódico o en el habla coloquial, en otras atreverte a inventar un neologismo (como el que Ricardo propone: “litamor”) o una greguería (“el firmamento es un vestido negro de lunares”)

Otras que destaco por su novedad son: escribir cómo ve a su dueño una neurona que está en el cerebro de nuestro escritor favorito, imaginar el uso del nombre de grandes personajes aplicado a la lengua cotidiana, crear una historia con las palabras “beso” y “caja”, hacer un relato sin la letra “e”…

Ricardo da muestra de su amplia competencia lectora y su capacidad para elegir ejemplos adecuados; así como desarrollar los contenidos con una gran claridad expositiva. Además, da consejos prácticos: “utilizar hipónimos para concretar”, “el polisíndeton para dar un ritmo más solemne y lento”, “las hipérboles sirven para acercar al personaje”…

Me parece especialmente relevante que insista en los efectos que provocan las técnicas que explica. Como aparece en la cita inicial de Joubert (“Antes de emplear una palabra hermosa, hazle un sitio”), el lugar concreto en el que aparecen las palabras es fundamental, más allá de la resonancia histórica, literaria o personal que tenga. Así se consigue un efecto de extrañamiento y como señalaron los teóricos de principio de siglo una “desautomatización” de la percepción cotidiana. Se rompen las expectativas, un rasgo esencial del lenguaje literario.

Ricardo también aporta matices sutiles como la diferencia entre Heterónimo (con estilo y sentimientos propios)  y Alter ego. Recuerda los de Pessoa y Machado, que él mismo denominó apócrifos, es decir, imaginarios.

Considera que las greguerías hacen reír a las palabras. Advierte que Gómez de la Serna con su creación, que define como “metáfora + humorismo”, consigue un diccionario particular.

En la jitanjáfora recuerda la música de las palabras, sonidos que aunque no tengan un sentido lógico evocan una sugerencia. Tenemos el famoso capítulo 68 de Rayuela, con su lenguaje codificado a partir de aliteraciones, onomatopeyas…: “Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios”. Como buen provocador, sugiere que utilicemos este método con algún fragmento. Propone esta jitanjáfora que juega con las terminaciones: “En verano, la literacida se lee hasta la anochetura”.

Por último, añadimos que el orden de aparición es alfabético, lo que nos ayuda mucho en su búsqueda. Me parece un gran logro que se ilustre con un brevísimo comentario iluminador, por ejemplo: “caligrama, las palabras dibujadas”, “acrósticos, los poemas sopa de letras”, “palíndromos, las palabras capicúas…”

           Lo realmente útil es la posibilidad de tener el libro en sus estanterías. Les invito a disfrutar con esta amena e interesante lectura.

23 feb. 2014

POEMAS ÚLTIMOS (principios de este 14)

Asomada a tus manos
perdí el meridiano 0.

Mordiscos de sol

Imagen de Mercedes deBellard
en este cielo que estalla

*

¿Sabías que la luna lloraba en mi ombligo
y sus sábanas son ahora las nuestras?

Búscala en mis frunces,
su brillo lo llevo dentro.

*

INSTANTÁNEA DE PAPEL

Tu piel huele a amanecer
y el rocío se me antoja
humedad llameante.

Hombre que es arena y oleaje,
mujer convertida en mar. 

*


En el torrente de puntos suspensivos
busco un mal pretexto
que llevarme a la boca.

Bellas mentiras
para lanzarme a tu cuerpo
en el sereno entusiasmo de los días. 

18 feb. 2014

POEMAS PARA SIEMPRE... EN LA SONRISA




Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

(…)Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
 No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.                             BENEDETTI    





Si el hombre pudiera decir lo que ama,
Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor,
La verdad de sí mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yo sería aquel que imaginaba;
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
Proclama ante los hombres la verdad ignorada
,
La verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
Como leños perdidos que el mar anega o levanta
Libremente, con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta,
La única libertad porque muero.
Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.    CERNUDA


Imagen de Mercedes DeBellard
Tengo miedo de verte 
necesidad de verte 
esperanza de verte 
desazones de verte 

tengo ganas de hallarte 
preocupación de hallarte 
certidumbre de hallarte 
pobres dudas de hallarte 

tengo urgencia de oírte 
alegría de oírte 
buena suerte de oírte 
y temores de oírte 

o sea 
resumiendo 
estoy jodido 
y radiante 
quizá más lo primero 
que lo segundo 
y también 
viceversa.           
BENEDETTI.