16 nov. 2012

RENGLONES DE ASFALTO en la memoria


Hoy me dejo llevar por la "nostalgia" y me muevo entre carreteras ya transitadas. Os dejo aquí recuerdos de la lectura en "El peatón" el 5 de abril del año pasado. Tal vez recoja los poemas en una nueva plaquette y para ello mi íntima amiga María, de Madrigalejo, ha escrito estas bellas palabras. Incluyo también una fotografía de aquel encuentro y un poema.  ¡Espero que os gusten y os animéis a escribir un comentario!


Renglones de Asfalto, no entiende de aceras, sino de cruces.

Tras la luz verde que da paso a una avalancha de sensaciones encontradas, envuelta en un halo de fuerza y sensualidad, Silvia se calza los tacones y nos invita a seguir su particular camino de baldosas de alquitrán y blanco.

A lo largo de sus poemas, entre paisajes urbanos que evocan la muchedumbre que cruza diariamente   los pasos de cebra granaínos, la autora nos embauca y conquista con su explosión de vitalidad, provocando un huracán de perfumes y emociones, de sonrisas y reencuentros que conforman un caleidoscopio multicolor, en cuyos cristales nos veremos reflejados una y otra vez.

Como Ariadna, nos lanza la madeja que guiará nuestros pasos en su laberíntica senda. Sin importar el destino, ni la dirección que tomemos, ni siquiera, el parpadeo acelerado de los semáforos, que marca el ritmo de nuestros pasos.

El verdadero deleite es atreverse a cruzar.

“Una mujer valiente, una mujer sonriente, mira cómo pasa”.

Maria Perez Viñuelas


“Uno tiene conciencia,

de la inutilidad de las palabras”

A. GONZÁLEZ

Entre el rumor del sueño

surgen sonidos ahogados,

te escucho desde lejos

y tu voz roza mis sentidos.



Dedo que dibuja letras

en lienzo lumbar improvisado,

adivino tu mensaje críptico

en los pliegues de mi piel.



Pregunta inquieta o exclamación profunda,

fonemas sutiles o gritos de desencuentro…

dicen poco ante el cuerpo que reacciona

prefiero los ojos, con su código de señales.


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