Mostrando entradas con la etiqueta lo breve. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lo breve. Mostrar todas las entradas

7/30/13

MUY MICROS

DE LA ANTOLOGÍA "Sea breve, por favor" 2,  Páginas de espuma  2009


FILOLOGÍAS de Alexis Ravelo 

Dado tu profundo conocimiento de la lengua, procuraré amarte con faltas de ortografía. Disfrutaré cuando señales mis errores, gozaré con tus enmiendas y mi carne ágrafa se estremecerá al contacto con tu boca, que limpia, fija y da esplendor. 


CUENTA ATRÁS de Ángel Olgoso

Siete decenios. Seis trabajos. Cinco infidelidades. Cuatro operaciones. Tres hijos. Dos latidos. Un suspiro. 



CONJUGACIÓN de Ángel Olgoso

Yo grité. Tú torturabas. Él reía. Nosotros moriremos. Vosotros envejeceréis. Ellos olvidarán



SOBREMESA O FIN DEL MUNDO de Eloy Tizón 

Hoy después de comer he retirado el mantel, he lavado los platos, y un día estaré muerto



HUYAMOS de Ana María Shua


¡Huyamos, los cazadores de letras est´n aqu´



***Este libro de AJO titulado MICROPOEMAS lo tengo en casa y me encantó: ahora lo tenemos en formato digital en este ENLACE*


OS TRAIGO TAMBIÉN el finalista semanal en el Concurso de Micropoesía Cuenta 140convocado por El CulturalParticiparon más de 500 micro poemas.
Bases: 2 o 3 versos. Máximo 140 caracteres.  Tema: El Azul    





En su piel transparente
se adivina un mapa
de finísimas venas.

Artículos periodísticos sobre la lectura

UNOS ARTÍCULOS MUY INTERESANTES: 
-En este enlace aparece el artículo de José Antonio Millán titulado "Leyendo pantallas". Afirma que cuando los textos se digitalizan prestan más servicios, pero también cambia su relación con el lector. (6 febrero de 2013) . 

- En este de Javier Cercas titulado " Optimismo obligatorio (casi)" el 17 de marzo. 

No me resisto a mostrar algunos fragmentos: 


Según un informe presentado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), uno de cada tres españoles no lee nunca. ¿Nunca? No. ¿Nada? No, nada de nada. 
En “El acento”, este periódico hacía una interpretación optimista del informe: a pesar de todo, el índice de lectura en nuestro país ha aumentado desde el 54,3% (en 2009) hasta el 63%, y se acerca así a la media europea, que es del 70%. Mi interpretación no es ni optimista ni pesimista; yo solo me pregunto: Dios santo, ¿sabe uno de cada tres españoles lo que se está perdiendo? ¿Alguien se lo ha contado? Vaya por delante que soy bastante escéptico con las campañas de fomento de la lectura, por lo mismo que lo sería con las campañas de fomento del sexo o del jamón de Jabugo; pero, del mismo modo que los chavales se pasan el día rodeados de chicas guapísimas (y viceversa), a mí me gustaría que los rodeásemos de libros buenísimos y de maestros bien pagados que supiesen disfrutarlos y les contasen lo que se están perdiendo. Luego, si los prueban y no les gustan, allá ellos: quien no disfruta follando ni comiendo jamón de Jabugo es que no tiene remedio.

El doctor Johnson opinaba que solo los idiotas escriben sin cobrar. Tenía razón, y yo lo sé muy bien, porque hasta mis cuarenta años casi no hice más que el idiota; mucho me temo que dentro de poco tendré que volver a hacerlo. Según el mencionado informe de la FGEE, el 58% de los españoles lee ya en formato digital; pero, de ellos, el 68% baja o descarga gratuitamente los libros. Soy incapaz de hacer una interpretación optimista de ese dato. Sólo se me ocurre decir que, contra semejante robo, como contra la corrupción, no cabe más defensa (además de maestros bien pagados) que la de una ley eficaz y la de unos políticos que se atrevan a promulgarla y aplicarla. Todo lo demás también es marear la perdiz.

- Tereixa Constenla  refleja en este artículo una realidad que a menudo desconocemos. Titula su artículo de forma muy expresiva: "Leer era cosa de hombres". Recuerda que  Antonia Gutiérrez Bueno, una perfecta desconocida hoy, tumbó en 1837 la prohibición de la Biblioteca Nacional para aceptar investigadoras y lectoras. ( 10 de marzo)            







-En este artículo de Sergio C. Fanjul nos muestra LA CASA DEL LECTOR en Madrid*. Su artículo lo titula "UN LIBRO DE 8000 METROS CUADRADOS".


Un lugar impresionante que conocí el pasado 26 de Mayo cuando presentemos allí una Antología muy especial: Atlas poético. Mujeres viajeras del siglo XXI.


ELOGIO DE LA LECTURA, ÁLVARO VALVERDE

ELOGIO DE LOS LIBROS,   Álvaro Valverde, 2002

 Por la descripción del paraíso, y la ceguera de Tobías y por el viaje de Jonás alojado en el vientre de una ballena.


Por las aventuras de Ulises a través de un mar color de vino y por la explicación de sus hazañas hasta que pudo regresar a Ítaca.

Por las enseñanzas de Virgilio acerca del tiempo que nos huye, irremediable, y, cómo no, por las de Horacio, que nos animó a disfrutar del momento que pasa y a llevar una vida retirada y modesta.  
   
Por los jardines y fuentes de los versos árabigos, porque evocan la pérdida del inmenso desierto.

Por la flor del cerezo y la luna y el río, y por los pabellones y por las batallas que cantan los poemas de los clásicos chinos.

Por el amor que ha abierto las murallas de todos los castillos de la historia y por los trovadores que inventaron el modo de asaltarlas.

Por las coplas escritas a la muerte del padre, y las noches oscuras y la senda escondida, y la hermosa locura que inventó Don Quijote.

Por el descenso a los infiernos donde habitan los monstruos y el ascenso a los cielos donde viven los ángeles.

Por la busca del tiempo que creímos perdido en la patria feliz de la infancia.

Por los cuentos de hadas y los cuentos de lobos, por su felicidad y por su miedo.

Por los cantos oscuros de las tribus remotas, tan acordes al ritmo con que suena la Tierra.

Por la tristeza y por el entusiasmo que se esconden detrás de las líneas escritas por cualquier ser humano.

Por los mares del mundo: los del norte y sus sagas, los del sur y sus islas; y los de la persecución de Moby Dick y los profundos del Nautilus.

Por los héroes de leyenda y los seres reales porque son las dos caras de la misma existencia.  

Por las volteretas de todas las vanguardias y los sueños que inventan con sus saltos festivos.

Y por todos los libros, incontables, que admiten recordar lo olvidado y volver a lugares donde nunca estuvimos y vivir esas vidas que jamás viviremos. Porque el mundo es un libro que nos lee y que escribimos.                                      

                                                                                     
Vinculo también la lectura con mi "oficio" de transmitir la pasión por ella. Llevo impregnada en la piel estas citas, y me las recuerdo demasiadas veces para encontrarle un sentido al quehacer diario


Educar a los hombres no es como llenar un vaso,

es como encender un fuego.                     
                                                Aristófanes

Los hombres aprenden

mientras enseñan.                      Séneca

Me lo contaron y lo olvidé; 

lo vi, y lo entendí; 
lo hice, y lo aprendí.                              

Si quieres aprender,

enseña.                                      Cicerón



3/31/13

MICROCUENTOS ( II )

Recojo una cita curiosa de Juan Ramón Jiménez en su libro IDEOLOGÍA  (1897-1954) publicado en Barcelona en 1990 (Anthropos). Ahí recoge muchos de sus aforismos.

-"Ser breve, en arte, es, ante todo, suprema moralidad"

Como ejemplo de la maestría del autor granadino Ángel Olgoso (os dejo un enlace a una reseña de su nuevo libro "Las frutas de la luna" "Frutas de la luna")

TACONES DE AGUJA

Las mujeres regresan a sus hogares. Transidas de un cansancio cuadrúpedo, acorchado, universal, se dejan caer sobre mullidas superficies, se apresuran a sacarse los zapatos dolorosamente prietos, y es entonces cuando uno podría percatarse de su femenina e inmemorial impostura: silbando para disimular, las mujeres extraen del calzado esos pies sin dedos ni uñas, esas extremidades de una sola pieza y forma idéntica a los zapatos de tacón, esas pezuñas tiernas, inusitadas, centáuricas, que ocultan taimadamente desde su nacimiento. 

*De la antología (Sea breve, por favor, 2)

LA TACITA de José María Merino.

He vertido el café en la tacita, he añadido la sacarina, remuevo con la cucharilla y, cuando la saco, observo en la superficie del líquido caliente un pequeño remolino en el que se dispersa en forma elíptica la espuma del edulcorante mientras se disuelve. Me recuerda de tal modo una galaxia que, en los cuatro o cinco segundos que tarda en desaparecer, imagino que lo ha sido de verdad, con sus estrellas y sus planetas. ¿Quién podría saberlo? Me llevo ahora a los labios la tacita y pienso que me voy a beber un agujero negro. Seguro que la duración de nuestros segundos tiene otra escala, pero acaso este universo en el que habitamos esté constituido por diversas gotas de una sustancia en el trance de disolverse en algún fluido antes de que unas gigantescas fauces la beban.

AMOR (I) de Raúl Brasca

A ella le gusta el amor. A mí no. A mi me gusta ella, incluido, claro está, su gusto por el amor. Yo no le doy amor. Le doy pasión envuelta en palabras, muchas palabras. Ella se engaña, cree que es amor y le gusta; ama al impostor que hay en mí. Yo no la amo y no me engaño con apariencias, no la amo a ella. Lo nuestro es algo muy corriente: dos que perseveran junto por obra de un sentimiento equívoco y de otro equivocado. Somos felices.

AMOR (II) de Raúl Brasca

Pretende que yo estoy enamorada del amor y que a él solo le interesa el sexo. Dejo que lo crea. Cuando su cuerpo me estremece, lo atribuye a sus muchas palabras. Cuando mi cuerpo lo estremece, lo atribuye a su propio ardor. Pero me ama. Y no lo saco de su engaño porque lo amo. Sé muy bien que seremos felices lo que dure su fe en que no nos amamos. 


MUJER PORTÁTIL de Rogelio Guedea


Una mujer que aprenda mi nombre a besos cada día. Mujer que ronque como roncan las notas de un bandoneón. Mujer duplicado de mis llaves. Mujer hoja del árbol que soy; palabra de cuanto hablo. Una mujer que no tenga país de origen. Que cuando diga su nombre: llueva.

ELOGIO DE LA LECTURA



ELOGIO DE LA LECTURA  Álvaro Mutis, 2007

       Leer un libro es volver a nacer. Es el camino para apropiarnos de un mundo y de una visión del hombre que, a partir de ese momento, entrar a formar parte de nuestro ser. Una lectura disfrutada con riqueza y plenitud es la conquista más plena que puede hacer un hombre en su vida. Hay una condición esencial que hará que este regalo de los dioses sea para siempre.

       La lectura debe causarnos placer

Un placer que venga de los más hondo del alma 

9/02/12

LORCA Y LAS BIBLIOTECAS

Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo en septiembre de 1931: 
"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

"Por eso no tengo nunca un libro,

4/04/12

MICROCUENTOS ( I )



¿Qué es la comunicación? Una carta de amor, una declaración de guerra, [...] las lágrimas de un bebé, el diván de un psiquiatra, [...] una consulta sentimental, un diccionario ruso, un mando a distancia, un anuncio de detergente ecológico, un sondeo de opinión...

Y más cosas...

José Paradina, El tercero invisible.

Fragmentos míticos, Cortázar

                                                                      Dos capítulos de Rayuela,  de   Cortázar :



Capítulo 68
Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.


Capítulo 7    
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Un texto que me remite siempre a mi amiga Alberta Gallego de Granada: 


Instrucciones para llorar.

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. 

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

 Cortázar

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes», o: «Frank Sinatra».
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: «No vayas a lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.» Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.


BLOG INTERESANTE SB Sabina

El argentino Gelman  en su voz. 

¡¡UN ABRAZO DE SOL NOCTURNO CON AZAHAR!!

12/08/10

Enseñanzas de los maestros, Salinas

¡¡Cómo PASA EL TIEMPO!!...y surge el deseo de teclear en este peculiar espacio de "nube cibernética" que me acerca a otras personas y a mí misma. En el latido del reloj han pasado meses muy peculiares, centrados muchas veces entre LO ACADÉMICO-EL INSTITUTO-LOS AMIGOS-LOS LIBROS...LOS DESEOS.

Fragmento de “El defensor”, de Pedro Salinas.

Persona que habla a medias, piensa a medias, a medias existe

La lengua posee un valor incomparable para la vida del ser humano y para los fines de una sociedad pacífica y fecunda. No hay duda de que en la palabra cordial e inteligente tiene la violencia su peor enemigo. ¿Qué es el refrán español de “hablando se entiende la gente” sino una invitación a resolver por medio de la palabra los antagonismos? 

La lengua es siempre una potencia vinculadora, pero su energía vinculadora está en razón directa delo bien que se hable, de la capacidad del hablante para poner en palabras propias su pensamiento y sus afectos. Solo cuando se agota la esperanza en el poder suasorio del habla, en su fuerza de convencimiento, rebrillan las armas y se inicia la violencia”.

Consejo del gran poeta-profesor, Antonio Machado

"Procurad, sobre todo, que no se os muera la lengua, que es el gran peligro de las aulas"    (Juan de Mairena)

8/04/09

RETOMANDO palabras

CÓMO PASA EL TIEMPO... entre intensidades, risas y dolores. No sé cómo reformular este puerto de palabras en el que muchas veces ME ESCONDO. Muchos días+días+días derivaron en figuras abstractas. HOY, AQUÍ retomo este formato de entrada que se estrecha, tal vez.

Tengo la resaca emocional de acabar la novela de Luis García Montero, Mañana no será lo que Dios quiera. Una visión muy particular de la vida del poeta Ángel González. Quería que sus casi quinientas páginas no acabaran, seguir sus pasos entre algún poema y dulces reflexiones sobre el futuro/porvenir, el optimismo melancólico...

Escucho ahora LA PALABRA EN EL AIRE, magnífico cd en el que escucho la voz de Ángel y los poemas musicados por Pedro Guerra. Todo un tesoro que os animo a buscar en esta tarde cálida.

Quiero "romper este hielo", esta barrera de "espacio un poco público" tras el discurrir de las horas... con un poema muy especial de Gil de Biedma en LAS PERSONAS DEL VERBO

El juego de hacer versos

El juego de hacer versos
-que no es un juego-
es algo parecido en principio
al placer solitario. (...)

porque la poesía es
un ángel abstracto y,
como todos ellos,
predispuesto a halagarnos.

El arte es otra cosa distinta.
El resultado de
mucha vocación y
un poco de trabajo.


Aprender a pensar en renglones contados -y no en los sentimientos con que nos exaltábamos-,tratar con el idioma como si fuera mágico es un buen ejercicio , que llega a emborracharnos.

Luego está el instrumento en su punto afinado la mejor poesía es el Verbo hecho tango.Y los poemas son un modo que adoptamos para que nos entiendan y que nos entendamos.



Lo que importa explicar es la vida, los rasgos de su filantropía, las noches de sus sábados.La manera que tiene sobre todo en verano de ser un paraíso. Aunque, de cuando en cuando,
si alguna de esas noches que las carga el diablo uno piensa en la historia de estos últimos años,si piensa en esta vida que nos hace pedazos de madera podrida, perdida en un naufragio, La conciencia le pesa -por estar intentando persuadirse en secreto de que aún es honrado.

El juego de hacer versos, que no es un juego, es algo que acaba pareciéndose al vicio solitario.



SIENTO no respetar las pausas versales ¡¡entiendo que son fundamentales, cómo no!! pero este formato dichoso no "pega en condiciones" y no tengo ganas de la DEDICACIÓN de los "cortes".

Desembarco en Citerea 
Pándemica y Celeste 
Infancias y confesiones
Noches del mes de junio 
Vals de aniversario 
En una despedida
Aunque sea un instante


Comparto ahora algunas citas encontradas en esas agendas extrañas de unos cursos ya pasados, donde el pasar de los días se mezclaba con estos ENCUENTROS:

"Leer, leer, leer, vivir la vida que otros soñaron" Unamuno

"El arte es una flor nacida en el camino de nuestra que crece para endulzarla" Shopenhauer

"Enseñar es el arte de despertar la curiosidad natural de los jóvenes con la intención de satisfacerla después" Anatole France (sí lo primero, lo segundo... discutible)

"Parece que mi destino
es el de vivir soñando
a vida que es toda sueño
LA MUERTE NO le hará daño" Altolaguirre

" He aquí que el silencio fue integrado por el total de la palabra humana,y no hablar es morir entre los seres:se hace lenguaje hasta la cabellera,habla la boca sin mover los labios,los ojos de repente son palabras......Yo tomo la palabra y la recorro como si fuera sólo forma humana,me embelesan sus líneas y navego en cada resonancia del idioma..." Pablo Neruda


Os invito tb a un viaje sorprendente entre la voz de algunos poetas, SUS TEXTOS en el enlace que tengo en la "maleta" 


Esta mañana, intentando ORDENAR algunos libros y cuadernos y objetos y mil historias me he reencontrado con algunos libros de Gloria Fuertes.
Incluyo en esta tarde de curiosas mezclas algunos de los versos que tengo más subrayados

Poética
Poesía debe ser
comunicación
penetración
emoción
hacer pensar
pellizcar
y crecer en la espontaneidad.
En mi mano la ternura
Llevando de la mano a la ternura
se espanta la razón y no me alcanza
y si queréis saber
ahora os describo el sabor de la felicidad.
Es quedarse dormido
con los brazos abiertos
y los labios atados
libres y entrelazados.
A pecho descubierto
Camino a pecho descubierto
a pluma abierta
a pena camuflada
a verdad puesta. ...
A veces me sucede
A veces me sucede que no me pasa nada,
ni sangre ni saliva se mueve en mis canutos;
la mente se me para y el beso se me enquista
y a siglos con pelusa me saben los minutos. ...
Hoy no me atrevo
... Déjame tus mano....
es sólo para contar tus dedos.
Permíteme tu alma,
es sólo para tomar medidas.

10/29/08

FESTÍN DE ALEJANDRÍA, GARCÍA MARTÍN

EL FESTÍN DE ALEJANDRÍA      José Luis García Martín.
23 de Abril de 2003 

Cuando el hombre quiso ser como Dios, creador del mundo, inventó los libros, que multiplican el mundo. Gracias a ese ingenioso artificio de tinta y de papel podemos sentirlo todo de todas las maneras, mirar el universo con cien ojos, viajar en el tiempo, descender al centro de la tierra y al otro centro, más remoto, de nosotros mismos.

Hay quienes contraponen los libros a la vida, como si la vida digna de tal nombre fuera posible sin los libros, como si los libros no fueran la más alta expresión de la vida. 

El buen lector ni siquiera envidia a Dios,

8/06/08

FRESCAS RECETAS LITERARIAS

Por conexión de ideas... la sangría me ha llevado a un libro del curioso 1998, un buen regalo:

1080 RECETAS LITERARIAS PARA MEJORAR TU VIDA (Teodoro lzquierdo)

Os pongo una ensalada:

-El doloroso olor de la memoria enmohece los mejores recuerdos. Roa Bastos

-Porque conocían todas las palabras, creían conocer todas las verdades. Joubert

-Cuando una puerta se cierra,  otra se abre. Graham Bell

-Siempre que enseñes, enseña a dudar de lo que enseñas. Ortega y Gasset.

-Un viaje de mil kilómetros siempre empieza con el primer paso. Lao-Tse.

-La risa es la distancia más próxima entre dos personas. Victor Borge.

-La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces. Rousseau.

7/31/08

Otro relato "lingüístico", Juan Yanes

Otras buenas referencias:

CÓRDOBA http://veronica-primer-clon.blogspot.com/2008_06_01_archive.html
JAÉN http://www.tiscarjandra.blogspot.com/

MÚSICO MIAJADEÑO qué fotografo… cuánto ARTE  (de mi amigo Juan Antonio Loro)






http://www.flickr.com/photos/portuenses/ ¡No os perdáis su galería de fotos, su disco... su blog RETRATO DE CARTÓN!
REVISTA MUY CHULA… en el número de Agosto aparecerá un poema mío, qué emoción¡¡
http://www.ensentidofigurado.com/actualem.pdf


El texto de YANES se lo “cojo” a Carmen Cordobita, en sintonía con el de Carmen Galán que puse en otra entrada). Me entra la vena LINGUÍSTICA de vez en cuando…

Te pondré entre paréntesis para que no te escapes. Además, te pondré entre signos de interrogación para ver si resuelves, de una vez, tus problemas de identidad. Ahora que lo pienso mejor, te pondré en un anexo para matar tu orgullo o te pondré en una nota, a pie de página, para ningunearte. Te pondré bajo la custodia de las diéresis y bajo las uñas oblicuas de las tildes para que sientas el peso y la agudeza de su voz. Pero mejor, terminemos ya con este juego, te pondré una tachadura encima para anularte, un borrón, un garabato. ¿Ves? Ya no existes, te he borrado con la goma de borrar, he rascado la superficie del papel y ya no estás. Quizá no sea necesario llegar tan lejos, pero sí te pondré en una nota marginal para que conozcas la marginación.
Pensándolo mejor, creo que te pondré in medias res, para que aprendas lo que es la vida —siempre estamos en la mitad de alguna historia— o te pondré en un punto y final, para no verte más. Sin comas, para que no puedas respirar... Venga, va. Se acabó tanta tontería. Te escribiré con hache, para que sepas del silencio. Te pondré en medio de la nada, para que sepas lo que es la escritura, pero no llores, por favor. Si sigues llorando me veré obligado a ponerte una barra pisana para que resbalen tus lágrimas. No me gusta verte triste, sino juguetona. Te pondré en bastardilla, para ver cómo andas de cintura. Te escribiré con acento circunflejo, para que no te mojes cuando llueva. Te pondré en medio de un texto iluminado, para contemplar tu belleza. ¿Sigues llorando? No llores, te pondré junto a una metáfora sostenida, para que estés siempre perfumada y te escribiré con dos puntos, para que empieces a contarme cosas una detrás de otra, no importa que estén desordenadas. ¡Te pondré entre signos de admiración porque te amo! y tiraré al suelo los corchetes, mientras desabrocho tu blusa, lentamente.

JUAN YANES.

7/28/08

Manual de ortografía , Pilar Galán

MANUAL DE ORTOGRAFÍA (ERÓTIKUS) Pilar Galán. Editorial De la Luna Libros, Mérida, 2003 ¡¡disculpad la extensión pero creo que merece la pena!! (la cursiva indica la voz de ella en estilo directo, sus palabras; la escuchamos) Los colores es cosa mía.


No preguntas nunca, me acaricias. Dibujas interrogaciones con tus dedos. Me llenas de puntos suspensivos, salpicas la cama de cursivas.

Intento hablar, no me dejas, me tapas la boca con tus manos, me llenas la boca de tus manos, como si atraparas mis palabras, me arrancaras las cosas que quiero decirte y las arrojaras fuera.

Te ríes, juegas conmigo, me moldeas a tu antojo. Me abrazo a ti como un naúfrago, mareada por un olor que no conozco, me dejo hacer, te hago, te construyo en cada beso, me muero si me tocas, me muero también si no lo haces.

Luego, abrazada a ti, pregunto, no contestas, no me mimas, no dejas ni un resquicio a la esperanza. Dices, acabará pronto, tiene que acabarse, mientras tus dedos acarician mi espalda, te irás, cuando tú quieras, somos libres. Dejas caer tus palabras con descuido, sin miedo, certeras como dardos, agudas. Las recibo en silencio, sin protesta, me dejo hacer. Como siempre, también en esto me llevas ventaja.


Intento hablar, no me dejas, como si nada quisieras saber de mi otra vida. A veces pienso que te importa. Entonces, soy feliz. Otras veces pienso que no, entonces soy terriblemente infeliz. Te digo, me da igual lo que pienses, porque cualquier cosa es terrible, tanto si me dices que mueres por mí como si te soy indiferente. Te sonríes. Es peor aún que cuando ríes abiertamente.

Luego me ducho rápido, en silencio. Me da vergüenza mostrarte ahora mi cuerpo desnudo. Salgo disparada, sin mirarte, pero aún me queda aguantar tus bromas, tu intento según tú de quitar hierro a los asuntos...

A cada duda respondes con certezas. Digo, me hace daño venir. Dices tú, no vengas. No es tan fácil, te contesto. Si te sientes mal, no vengas, repites, tan distante que dan ganas de arrojarte a la cara tus caricias.


Hablas mejor que yo, al menos de estos temas. Estás acostumbrado a tratar con sentimientos: los vendes, los pesas y analizas, subrayas, recortas, coloreas. Pones negritas y mayúsculas, llevas una base de datos con comillas. De cuando en cuando sacas una frase, la agitas ante mí, la estiras, desempolvas su sujeto y predicado. Esto dijiste la semana pasada. Otra vez prometiste que no iba a pasar nunca más. No te quejes ahora.

No puedo pelear contigo en ese campo, tienes razón. Me asustan tus adverbios: nunca, siempre, ahora, sobre todo ese ahora elástico y perecedero en que quieres instalar lo que me pasa. Que dure lo que tenga que durar, me dices, eligiendo con mimo las palabras.

Yo me callo. Me trago sustantivos, nexos, oraciones enteras. No me atrevo a hablar. Sé que tú tampoco, que lo que me dices no es del todo cierto, que te has blindado contra mí para no hacerte daño. Te prefería al principio, sobre todo, cuando jurábamos de verdad que las cosas eran imposibles, que nada iba a suceder, que no podíamos ser tan locos. Cuando intento decírtelo, te sonríes. Si sé que vas a dejarme para qué enamorarme de ti, no puedo enamorarme de alguien que no me necesite.

Asiento, con un nudo en la garganta, con un tapón que forman subjetivos, los si fuera del mundo, los acasos, los ojalá que me prohibes porque no tienen sentido. Sólo hablamos en imperativos e indicativos. Nunca condicionales, nunca deseos. Tu gramática no deja lugar al imperfecto, no caben tampoco los futuros. En tu sintaxis todo es enunciativo, breve, rápido y certero.

Dices, si no quieres venir, no vengas, no me llames, no me busques. Sé sensata. No utilizas nunca un adjetivo. Tu lingüística está hecha con los años que me sacas, a jirones de otras mujeres, de cosas pasadas, y la impones con energía a tu discípula, sin piedad alguna, por mi bien. Sigue las instrucciones y no saldrás dañada. Pero yo no puedo ser tan fría.

Cuando salgo de tu casa, la realidad empieza a conformarse. De nuevo, me digo, de nuevo habrá que empezar a edificar los días, desde abajo, desde justo ese punto del estómago donde nacen las náuseas. La luz de la mañana se derrama como polen de oro, tengo frío, me da miedo la vuelta a casa, los reproches, sentir su boca, saber que la mía no sabe a tus palabras, querer gritar, llorar, vaciarme por dentro. Saber también que no puedo, saber que tienes razón, aunque me duela, que te blindas contra mí porque has puesto fecha de caducidad desde el principio, como si mi presencia en tu casa fuera un regalo inesperado, una ofrenda que alguien ha querido hacerte.

Al compás de los días enhebro mi discurso, reparto con cuidado conjunciones, añado núcleos mentirosos, digo: tenemos que dejarlo, me haces daño, pero mi mano se empeña en escribir, acude, corre, dame besos, deja que mi cuerpo nazca en tus dedos, dibuja otra vez interrogaciones, no preguntes.

Salpico mi texto de cursivas, subrayo lo importante, distribuyo mayúsculas y negritas, razono, expongo mi tesis, intento ser sensata, construyo un texto argumentativo, te narro, dialogo, trato de describirte, me convierto en narrador omnisciente, me vuelvo personaje, escribo prólogos y epílogos, me muero por borrarte de mi índice.

Con mi texto corregido, te llamo el día anterior como una niña, temblando de los pies a la cabeza, presintiendo como siempre que vuelvo a equivocarme. La pasión empieza en el segundo exacto en que empiezo a marcar tu número. No estás. La tarde se convierte en una sucesión de horas que deben llenarse hasta la noche, hasta que vuelvas y oigas mi mensaje, y yo sepa que sonríes ante mi voz temblona. O lo que es aún peor, esperar que constestes, sentir el alma en vilo, dormirse sin saber aún qué va a pasar mañana.

Contestas por fin. Con mi carpeta a cuestas, voy a tu casa, preparada para ti, por qué engañarme, duchada, con crema, oliendo bien, suave sin querer para tus manos. En la cabeza llevo un memorial de agravios, pero mis dedos se mueren por enredarse en tu pelo.

Luego, como siempre, hago el imbécil. Me escuchas, me das la razón, asientes. Dices que ya estabas preparado, que lo sabías, me deseas suerte en mi nueva vida, me ofreces café, no preguntas, como si no quisieras saber nada más de lo que digo. Me muero. Me levanto. Me acompañas a la puerta y me derrumbo en el justo instante en que me abrazas, o te abrazo yo respondiendo a un gesto tuyo apenas insinuado.


No preguntas nada, me acaricias, dibujas interrogaciones con tus dedos, salpicas la cama con cursivas. Mi cuerpo es tu folio en blanco, lo dibujas, lo llenas de palabras nunca dichas, arrancas jadeos y aliteraciones, curvas de entonación, acentos, súplicas... Me muero en cada palabra que no dices, despierto en cada caricia sin sonido.

No preguntas nada, sólo recorres las páginas con tus manos, borrando subrayados, tesis, conclusiones, riéndote a carcajadas del narrador omnisciente, mezclando descripciones, comas, negritas y mayúsculas.

Y, cuando estoy vacía, me llenas de nuevo, con tus signos.

Pon tu punto final.

Te lo suplico.




**¿CÓMO LO REESCRIBIRÍAS TÚ, AMABLE LECTOR? No me "mola" nada la actitud cuasi pasiva de la "tipa", sobre todo al final. Me parece consciente de su LUCHA y lo expresa de un forma expresiva y bella.Otro día "la recompongo" a mi medida.