7/07/26

José Luis Cano, su obra crítica y mi TESIS





Desde el 2010 me he entregado al estudio de la obra crítica de JOSÉ LUIS CANO. Me apasiona su figura, su forma de reaccionar ante la terrible censura y los dificilísimos tiempos de la posguerra. De trata de una labor de "ratón de biblioteca", rescatando escritos en perdidas revistas, buscando en epistolarios... He acudido a la Biblioteca Nacional (todo un lujazo y un bosque en el que perderse), a la mítica  Residencia de Estudiantes, al Centro de la Generación del 27 de Málaga...

Organicé un homenaje por su centenario en la Biblioteca de Andalucía en el 2011, se hace eco Europa Sur

También en otro que se realizó en el Ateneo de Madrid



RESEÑO A RICARDO GUADALUPE CON SUS "RELATOS CON ABRELATAS" (Junio 2014)

RELATOS CON ABRELATAS, OTRA EXPERIENCIA DE LECTURA

Ricardo Guadalupe nos ofrece en su nuevo libro, una apuesta personal: diferentes relatos y un comentario sobre algún aspecto de su génesis o una opinión al respecto. Lo sintetiza muy bien en el título, "Relatos con abrelatas". En 2010 publicó  "Palabras literarias", un manual divertido de figuras retóricas, con ejemplos de la vida cotidiana y divertidas propuestas. El segundo libro fue en 2012 y se tituló "Frases en el muro. Un diccionario de intuiciones". Atrevidas y breves reflexiones sobre conceptos muy variados.

Comparto con Ricardo la visión de la literatura como un proceso especial de comunicación, una búsqueda de belleza con un código que se distingue de la lengua cotidiana. Me sorprenden gratamente sus giros coloquiales, los "codazos al lector" los guiños buscando su complicidad.Un rasgo importante que se aprecia en sus creaciones lo percibimos en esta afirmación: "tengo un aprecio especial por los textos literarios que permiten participar al lector en su interpretación personal".

La mezcla con otras artes aparece en sus relatos, en algunos aplica el "zoom cinematográfico" (por ejemplo, "soltar los dedos del tirador uno por uno", en "El rizo de Ventura"  o "parado ante la puerta vecina se pasó la mano por el pelo, y apretó el timbre", en el final de "La ausencia"). Varias películas sirven como fuente de inspiración y algunas canciones sirven como "excusas inspiradoras". Uno de los relatos parte de observar una pintura; se trataría de su versión posmoderna del tópico de Horacio "ut pictura poiesis" (la poesía como la pintura). El diálogo entre las artes influye en su discurso. A veces en forma de juego.

Demuestra su maestría en el "arte de narrar" por diversos caminos: juega con símbolos (bibliotecas, laberintos en los que nos perdemos, papeles que taponan una herida…), consigue un ritmo peculiar con repeticiones, cuida la atmósfera para crear en ocasiones "un tinte irreal", provoca extrañamiento (por ejemplo en el relato titulado "Fronte": "tornillos que a su vez liberaron sillas […] únicamente la carpa se le atragantó". Aparecen muchos hallazgos literarios que consiguen sorprender al lector; algunos inicios son reveladores, como el de "La ausencia": "las vacaciones son obligatorias".

RESEÑO A ELVIRA CÁMARA EN "MEMORIAS DE UNA NOCHE"


MEMORIAS DE UNA NOCHE Y OTROS RELATOS  (Abril 2019)

Los que la conocemos a Elvira Cámara la reconocemos en detalles sutiles, escuchamos en sus teclas el latido personal de esta escritora. Sus estudios de traducción la permiten captar con deleite las connotaciones y asociaciones más sutiles.

En la cita de Shackespeare alude a “la tortura de los vicios placenteros”: así plantea este  libro, un mosaico de las emociones, a veces contradictorias pero siempre muy humanas.  

En el primer capítulo, titulado “Más de dos” aparece un “amor a plazos”, el hecho  de “desempolvar un amor aparcado en el cajón de las prisas y la rutina”. Destaca que no tienen “nada que decirse, ni siquiera en la cama”; cuando además tienden a  “mirarse al otro lado de los ojos”. Como expresiones muy peculiares destacamos la de “relación que se queda en los huesos” en el capítulo de “Gotas de erotismo”.

La narradora demuestra su maestría en los inicios, siempre tan importantes para engancharnos, por ejemplo “Una extraña amistad” comienza así: “Sería esta semana” u otro que se inicia con un breve diálogo. También cuida mucho los finales, algunos con una acertadísima vuelta de tuerca y otros con gran desnudez, como aquel que concluye “ahora ya sabes por qué” o el sugerente “No en este viaje”. Conviene recordar que en muchos relatos se da un juego de narradores muy diversos, me atrevería a considerar el libro como un caleidoscopio. En la mayoría, se acerca al lector y juega al suspense, por ejemplo cuando asegura: “En este momento solo quiero que llueva, que llueva sin cesar”

Se trata, en definitiva, de literatura en su esencia más pura, en la autenticidad que nos hace reconocerla por ejemplo en el disparadero de imágenes: un “vino que detona sonrisas”, unos “puños sujetando su conciencia”, esos “deseos anestesiados por palabras”, con una “mirada precoz” o una mujer que “arponea” unos ojos. Sobresale la atinada selección léxica en los adjetivos: aparecen unos  “ecos tamizados”o unos “sueños desparramados”. Llama la atención la expresión “colores, serpentinas y guirnaldas de la nostalgia”, así como “lacrada intimidad”. Siguiendo con la potencia de las imágenes podemos recordar “la de la testarudez con dos caras: la obstinación y la perseverancia”, que “el miedo era plomo”, que “la música analgésico”, que había un “atronador silencio de la soledad”, en “un hogar que tiene pulso”, con “ojos sazonados” o “huecos”.

3/21/25

HIJOS, EROS Y EL INICIO DE MI ESCRITURA ¡ Feliz día de la POESÍA!




 MI LUCIÉRNAGA                      

¿Cómo escondes
el sol y el mar
en 13 centímetros?
Eres grieta fosforescente
en el poema que te unge.
En la tea heredada de mi madre,
eres rendija de luz que huele a vida,
néctar, esquirla azul,
suspiro desbocado.
Aletean las sonrisas de tus pupilas
-y yo sé de quién proceden-.
Saltamos juntos las olas
que rompes en la penumbra.
Iluminas el bosque que somos
y en tus balbuceos estrenas mi mundo.

**
DELETREO
Dispersa, conspiro…                 
aturdida de presente
tiemblo en la inquietud,
las esquinas atardecen
al arrullo de los chopos
y deletreo sin pausas
un horizonte perplejo.
En este atajo del tiempo
duele el limo de otros días,
escuece y se nubla…
tras la marejada de luna,
-ávida y desnortada-.
Silabeas mis lágrimas
tras la entelequia,
en el balbuceo de mi sombra.