4/04/12

Fragmentos míticos, Cortázar

                                                                      Dos capítulos de Rayuela,  de   Cortázar :



Capítulo 68
Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.


Capítulo 7    
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Un texto que me remite siempre a mi amiga Alberta Gallego de Granada: 


Instrucciones para llorar.

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. 

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

 Cortázar

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes», o: «Frank Sinatra».
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: «No vayas a lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.» Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.


BLOG INTERESANTE SB Sabina

El argentino Gelman  en su voz. 

¡¡UN ABRAZO DE SOL NOCTURNO CON AZAHAR!!

Con lo incomprensible

HOY es uno de esos días lluviosos, airados, en los que me podía haber quedado en el "nórdico". Haber visto pasar a los niños con sus cometas por el campito, el sol tímido, la luna atrevida... Pero NO, TENÍA QUE SALIR con mi sonrisa como bufanda, "los pálpitos" en las manos ateridas, los dolores de espalda y cervicales en ese pañuelo verde que luchaba con el viento por marcharse (bella metáfora, haberlo dejado traslucir en el lago de Proserpina,; que se adivinase su figura sensual entre los ramos de aquellas vidas innominadas para mí; siempre suspendí Botánica;entre las crisálidad y los renacuajos).


Trataba de esbozaros mi estampa con el pañuelo verde, un frío más allá de los del termómetro, unas botas naranjas que cubren el Deseo de ser Raíz más allá de su color otoñal. ¡Qué bella imagen aquella del "BÚSCATE A TI MISMO"

PAISAJES SONOROS, en el FEX

A finales de junio participé con Ángeles Mora, Trinidad Gan y otros amigos en el Festival de Música y Danza. Nuestra asociación de DIENTE DE ORO (¡¡ os remito al blog!! que aparece en mis paseos) colaboró con Poesía.

La casa de los Tiros se llenó de sonidos de ciudades y leimos versos que nos habían inspirado estos sonidos. La urbe grita, sin duda, con oídos poéticos se puede transformar en algo que nos toque por dentro.

(La imagen corresponde a Santander, pero podría ser cualquiera...)



Y sigo con buena música de Jorge Drexler y Pedro Guerra

TXTS que quedaron dormidos

(PRUEBA A BUSCAR EL POEMA)    Lo descubrí en el taller de Ana Rosetti.


SINTAXIS DE AMOR


No me pidas que conjugue
tus verbos irregulares
que siempre el imperativo
termina por dominar.
Y perderemos los modos
buscando el condicional.
No me pidas oraciones
y que ordene el predicado,
por falta de conjunciones
pierdo la coordinación.
Sin atributos no tengo
ni sujeto para amor.
Déjame en tus adjetivos
y en tu cópula del beso,
los pronombres posesivos
terminan sentando mal.
Es más útil en futuro,
para usar el imperfecto,
de las personas del verbo
la primera del plural.
Hay amor intransitivo
sin complemento directo
donde los circunstanciales
no tienen preposición.
Y buscan el subjuntivo
implorando una oración.
Pero busco la semántica
en lo propio de tu nombre,
casi siempre los comunes
no nos entran en razón.
Entre el género y el número
no encontramos distinción.
Llévame en tu lenguaje
a la estructura profunda,
pienso en las superficiales
y no tengo en qué pensar.
De entre todos los modales
prefiero el indefinido,
y para jugar contigo
el arte de conjugar.